Tres días, dos aviones y un enfermo

  • Maria Paula Reyes Ramirez Pontificia Universidad Javeriana, Cali
Palabras clave: Tres, días, dos, aviones, enfermo,

Resumen

Creía que la llorona era yo. Jamás pensé que mi hermanita era tan nerviosa como yo. Y qué decir de mi papá. El pesimismo se apoderó de él. Al instante me di cuenta que su salud podría estar en peligro ante cualquier noticia fuerte. “Los tiquetes, las maletas, me voy ya”, nos dijo. Eran diez horas de viaje hasta Colombia y mi papá quería acompañar al suyo en sus “últimos momentos”.

Y lo digo de forma irónica porque hoy día, cada vez que mi abuelo sufre un dolor de cabeza o se sienta encorvado, mi papá piensa que ya se va a morir. Mi mamá, la cabeza fría de la familia, hizo todas las averiguaciones sobre qué hacer para que mi papá cambiara su tiquete Madrid - Cali. No había ninguna posibilidad de adelantar el viaje. Todos los vuelos estaban sobrevendidos.

Cómo citar
Reyes Ramirez, M. (1). Tres días, dos aviones y un enfermo. Medicina Narrativa, 4(1). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/1071
Sección
Narrar la enfermadad