Hasta pronto mó

  • Camila Delgado Arango Pontificia Universidad Javeriana, Cali
Palabras clave: Hasta, Pronto, Mó,

Resumen

El domingo 31 de mayo de 2009, mientras veía televisión con mis padres, recibimos la llamada de una tía de Bogotá. Con voz preocupante le informaba a mamá que mi abuelita se encontraba en grave estado de salud. Mi abuelita se había ido a Bogotá para asistir a la Primera Comunión de uno de mis primos; la mañana del 31 se levantó y mientras estaba en la ducha se desmayó. Mi tía escuchó el sonido alarmante que provenía del baño y al abrir la puerta, vio a mi abuelita en el piso e inmediatamente la llevó a la cama.

Cuando mi abuelita recuperó su conciencia, le dijo a mi tía que tenía un dolor insoportable en el pecho y además, mareo. Al instante, mi tía llamó a la ambulancia; mi abuelita la abordó tranquilamente y en la clínica advirtió “No exageren que ya estoy bien”. Los paramédicos la acompañaron hasta el lugar donde estaba la camilla; al acostarse, comenzó a convulsionar. Sus ojos desorbitados completaban la desgarradora escena que continuó en la sala de reanimación. Ese fue el momento en que mi tía llamó para contar que estaban en la clínica.

Cómo citar
Delgado Arango, C. (1). Hasta pronto mó. Medicina Narrativa, 4(1). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/1091
Sección
La muerte de los seres queridos