Palabras para un amigo. El triste día.

  • Carlos Ernesto Castillo Lasso Pontificia Universidad Javeriana, Cali
Palabras clave: Palabras, Amigo, Triste, Día,

Resumen

Cali, Enero 18 de 2014

Todo empezó con una llamada a las 7:49 de la mañana. Yo tenía la resaca del día anterior y no quise contestar. Por lo tanto, para que no me molestaran más, puse mi celular en silencio. No quería ser interrumpido de ese sueño inútil que no servía para sacarme los litros de alcohol que había ingresado a mi cuerpo la noche anterior. Y como una señal divina, hubo un sol que penetró las maderas de mi persiana, un calor que ni el aire podía opacar. Mi garganta se secó tanto que salí de mi cuarto a beber un poco de agua. Recuerdo mucho que ese día, no tomé un vaso sino que agarré la jarra pues estaba solo en mi casa y nadie me regañaría.

Cuando volví a mi cuarto, vi que tenía treinta y siete llamadas perdidas. De inmediato, me asuste. Le escribí a cada uno de los que me habían llamado preguntándoles qué pasó. Garzón fue el primero en responder. Recuerdo muy bien que me dijo “ya te llamo”. A continuación, vino una serie de palpitaciones seguidas por el suspenso de la llamada, dejé que el teléfono sonara una vez pues no aguantaba las ganas de saber qué era lo que había ocurrido.

Cómo citar
Castillo Lasso, C. (1). Palabras para un amigo. El triste día. Medicina Narrativa, 4(1). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/1099
Sección
La muerte de los seres queridos