Mi Cali de ayer

  • María Corina Ochoa Rojas
Palabras clave: Mi, Cali, de, ayer,

Resumen

El dramaturgo francés Víctor Hugo dijo alguna vez: El fin del arte es casi divino, resucitar, hacer historia. Observar fotos y tratar de unirlas como si fueran filminas es casi lo mismo.

Las fotos nos hacen sentir que volvemos al pasado y estamos en una película acerca de nuestras vidas. Al verlas, nos preguntamos: ¿No era muy joven esa niña para casarse? ¿Vivirá aún ese niño pequeño?

¿Cómo serán sus descendientes? Cierta nostalgia sobreviene y las preguntas  continúan:  ¿Qué  hemos  hecho  de  la  ciudad?  ¿Por  qué dejamos los paseos de río, las competencias náuticas, el campo y todo lo que nos distinguía como vallunos?

Pasaron cincuenta años y todo cambió abruptamente. Se comenta que desde los Juegos Panamericanos nuestra cultura dio un giro de 360 grados pero yo creo que fue la espera del nuevo milenio las que nos hizo crecer vertiginosamente.

Cuando vi las viejas fotografías de Cali creí posible encontrar a mis abuelos o tal vez a mis bisabuelos. Al final caí en cuenta que ellos llegaron a Cali  mucho tiempo después de que fueran tomadas esas fotografías. Mi atención se detuvo cuando vi lo numerosas que eran las familias, sus costumbres, los ritos, las fiestas y los sentimientos; todo, absolutamente todo, era objeto de la fotografía.

Cómo citar
Ochoa Rojas, M. (1). Mi Cali de ayer. Medicina Narrativa, 1(2). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/483
Sección
Región y Contexto