Con la mirada perdida

  • María Camila Murcia Piedrahita
Palabras clave: Con, la, mirada, perdida,

Resumen

Susana Rodríguez de Llanos nació el 20 de septiembre de 1923 en Ibagué, bajo el seno de una familia campesina. Tenía ocho hermanos y ella, la antepenúltima, era la única sobreviviente. Quedó huérfana a los nueve años, por lo cual, su hermana mayor Matilde, se la llevó a vivir a Cali. En 1947 se casó con Alberto Llanos Otero y tuvo ocho hijos; en 1991, quedó viuda. Soy la primera bisnieta de mi abuelita Susana. Nací en 1994 y tuve la fortuna de vivir con ella los primeros años de mi vida. Su diminuto regazo me sostuvo con la seguridad de un gigante pues llevaba consigo la experiencia de sus hijos y más de una docena de nietos que pasaron por sus brazos para el baño. Junto a ella, conocí la fascinación del chapuzón matutino y los arrullos con cantos. En 1997, mis padres y yo nos mudamos a nuestra propia casa y por eso dejé de ver a mi abuelita, a diario. Esta mujer, defensora de los animales, tenía entre sus haberes, dos perros y una tortuga, que eran como sus hijos. Mis visitas continuas a su casa tenían siempre un doble propósito: Ella y mi abuela Yolanda, la mamá de mi mamá. La comida de la casa era deliciosa. Por la casa circulaban cuentos y recuerdos maravillosos de la infancia, travesuras de hijos y nietos y mil historias más.
Cómo citar
Murcia Piedrahita, M. (1). Con la mirada perdida. Medicina Narrativa, 2(2). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/535
Sección
Relatos de enfermedad