Detrás de un tachón

  • Alejandra Cárdenas González
Palabras clave: Detrás, de, un, tachón,

Resumen

A Juan Enrique. Un Saludo Fraternal. En hora buena he recibido tu carta y me sorprende la alegría con que relatas los últimos acontecimientos de tu vida. No es para menos, tantos años luchando por ser un gran artista y casi lo has logrado, hasta aquí suenan tus conmovedoras composiciones en piano y la reciente aparición de un clarinete cantor que revolotea en medio de tus graves y agudos. No parece echar de menos los lloriqueos amargos de mi triste violín. Ella ha aparecido para dar vida a tu música y al parecer a tu vida. Y después de tanto tiempo esperando tu regreso, no has podido siquiera en letras confirmar lo de tu casamiento. Tu boda no es un secreto así como tu alegría y entusiasmo tampoco, y no siendo esto más que un reclamo ante tu abandono, quiero desearte que seas feliz. Que alumbre para siempre el amor tu alcoba, y que prosperes de la mano de tu amada, que pequeños corran los pasillos de tu casa y recuerdes en tu dicha a esta amante abandonada. Yo, sigo aquí, en este pueblo sin futuro, que vio crecer al gran maestro que hoy eres. Consumiéndome en la dicha de inspirar a grandes y jóvenes que emprenden en la música, viéndoles salir de aquí, viéndoles seguir sus sueños y convertirse en quien yo quisiera ser.
Cómo citar
Cárdenas González, A. (1). Detrás de un tachón. Medicina Narrativa, 2(2). Recuperado a partir de https://revistas.javerianacali.edu.co/index.php/medicinanarrativa/article/view/542
Sección
Prosa Diversa